¿Qué come la gente en la oficina?
Llevaba unas cuantas semanas sin escribir. No problem, una vez que ha pasado St. Patrick’s y que ya hemos cambiado al horario de verano vuelvo a la acción. Por cierto, como ya comenté por las redes sociales, el día de St. Patrick’s en Dublín… Regulero. Dejémoslo ahí.
Uno de los temas que me tiene fascinado en Irlanda es el de la comida. Intento no caer en las garras de la comida basura en cualquiera de sus variantes, aunque me lo ponen realmente complicado. De hecho en breve van a abrir un Mc Donald’s y un KFC a 50 metros de la oficina.
Lo reconozco, a veces recurro al Subway cuando no traigo tupper a la oficina. También me apunto cuando hacen un «Pizza Friday», un «Burrito Friday» o la gente trae (y cocina) tartas normalmente con un fin benéfico/recaudatorio, aunque a veces la gente trae dulces porque le da la gana.
Sin embargo, intento no traer las marranadas que se trae la gente para comer a la oficina. Estas marranadas pueden incluir cosas como:
- Dos rebanadas de pan de molde tostado con una lata de «beans».

- Un sandwich de lo que sea con patatas fritas dentro del sandwich.

- Una sopa tipo «Cully & Sully» calentada en el microondas hasta alcanzar temperatura de lava ardiendo.

- Un tazón de leche con cerales. Quizá por la mañana ya se han metido un «Irish breakfast», quién sabe.
- Unos noodles de sobre o de lata.
- En general, cualquier cosa precocinada. No les gusta cocinar, nunca.
Ver una ensalada en el comedor es tan raro como ver la nieve caer en Sevilla. Menos mal que la mayoría de mis comidas las cocino yo, porque si siguiera el «Irish way of life» ahora mismo estaría en forma. En forma esférica, por supuesto.