Underground: Segunda Piel & Lilith

Hoy propongo a un grupo zaragozano y a otro barcelonés que suele pulular bastante por Aragón. Son Segunda Piel y Lilith. Ambos tienen bastante relación con Radio Alagón, sobre todo Carlos, cantante de Segunda Piel, que co-presenta junto con Silvia el programa de radio anterior al mío: Delirios Musicales.

A Segunda Piel los pinché en el programa de ayer con la canción que viene en el vídeo a continación: “Muerde el pecado”. Hace poco el grupo ha cambiado su formación, si queréis verlos en acción los podéis ver el sábado 8 en Alfajarín junto a Barrio Bajo, Señorita Pepis y Precarios en el “EnClave de Rock Fest 2″.

¿Qué puedo contar de Lilith? Es uno de los mejores grupos que he visto en mi vida, con un directo arrollador. Lo dan todo, sea en el Vicente Calderón o en el escenario más cochambroso de un pueblo perdido de la mano de Diox. Aquí os dejo un videoclip de su primer disco “No te Rindas” titulado “Rock is not dead”

Slow Food

Hoy he empezado el día buscando información de mi pueblo, Moreda de Álava, al que quizá dedique más atención otro día. Sin embargo, al googlear un poco con Moreda me he encontrado con el siguiente enlace: Laboratorio del gusto y cata de aceite en Moreda. Me ha llamado la atención lo de “Slow Food” y he investigado un poco.

Slow Food

Según he leído en la web slowfood.es, “Slow Food es una asociación internacional sin ánimo de lucro nacida en 1986 como respuesta a la invasión homogeneizadora de la “fast food” y al frenesí de la “fast life”. Hoy agrupa a más de 80.000 personas en 104 países de los cinco contientes.” Es decir, gente que le gusta disfrutar del placer de comer.

Este movimiento mundial se inició en Italia y tiene como símbolo un animal asociado a la lentitud, el caracol. Todo esto viene asociado al “Movimiento Slow“, que pretende “calmar” un poco el ritmo de vida actual. Por lo que he visto en la Wikipedia, todo esto empezó por una protesta en la Plaza España de Roma cuando se iba a inaugurar un McDonald’s. Hace 11 años pisé esa plaza y sí que recuerdo a todo el mundo aposentado en las escaleras tranquilamente. Claro, al ser semana santa estaba plagado de turistas.

Sin haberme metido demasiado en los detalles, me parece una gran idea. Los “slowfooderos” celebran periódicamente encuentros gastronómicos (como el que he mencionado en mi pueblo) y ponen su granito de arena para salvaguardar la biodiversidad. Eso sí, en la idea que estoy más de acuerdo es en relajar un poco el tiempo de comer. Al final uno se cansa de tanto bocadillo rápido, comida de tupper y mierdas precocinadas. Sí, a veces no hay más remedio, pero hay que entender que comer es un placer.