El problema de la vivienda en Dublín

Creo que ya lo he comentado alguna vez: Uno de los mayores problemas (si no el mayor) de vivir en Dublín es precisamente la vivienda. Al igual que en España, en Irlanda se está viviendo una explosión bastante severa de la burbuja inmobiliaria, lo que ha provocado que los precios de la vivienda lleven unos años bajando… Excepto en Dublín, donde están volviendo a subir.

Voy a intentar no meterme mucho en el terreno pantanoso de la vivienda y la economía en Irlanda. Por cierto, aquí existe el “banco malo” desde 2009, llamado aquí National Asset Management Agency o “NAMA”. Si alguien quiere profundizar sobre el tema le recomiendo este blog: Ireland after NAMA

El resumen de la situación en Dublín es que hay mucha demanda y poca oferta de vivienda. De hecho, prácticamente no se construye nada. Eso ha provocado que los precios tanto de compra como de alquiler suban, obligando tanto a emigrantes como a los propios irlandeses a vivir en auténticos zulos o “pisos patera”.

Mi experiencia personal indica que tuve bastante suerte con la vivienda, ya que encontré una habitación bastante pronto. Quizá no tuve tanta suerte con quién compartía piso… Ahora no tengo ese problema porque me acabo de mudar a otro piso yo solo. Eso sí, antes de ese piso vi otros que… Bueno… Dejémoslo en zulos a precio de vivienda de lujo. Y además con una larga cola de gente dispuesta a pagar hasta 1.000 euros por zulos de una habitación o “estudios”.

Si alguien que lee esto se plantea venir a vivir a Dublín le recomiendo unas altas dosis de paciencia para encontrar piso/casa/lo-que-sea. También suele ser más fácil alquilar un piso o casa completa entre varios, ya que para compartir está el problema adicional de pasar un “casting” de las personas que viven allá.

Por cierto, cuando puse un anuncio en Daft para buscar sustitut@ en mi anterior piso contactaron conmigo unas 80 personas. Luego no sirvió para nada, pero eso ya es otra historia que quizás cuente otro día.

Sell & Let signs

Tomar un café en Dublín

Hace ya bastantes años que me “aficioné” a tomar café. Bueno, la verdad es que empecé bastante tarde pero cuando tuve una época de currar 7 horas por la mañana e ir a clase 5 por la tarde era un poco complicado mantenerse despierto.

Al llegar a Dublín pensaba que aquí los cafés se pedían como “black coffee” & “white coffee”… Si los pides de esa manera te van a entender, pero en general se utiliza la terminología italiana, de manera que la equivalencia sería:

  • Espresso: Café solo.
  • Machiato: Cortado.
  • Latte: Café con leche.

El café americano, el capuccino y el moca son lo mismo que en España. En otros sitios tienen movidas tipo mocachino, flat white, iced latte… Y como no, el Irish coffee. Aunque mi hermano cuando vino de visita dijo que no lo preparaban especialmente bien. O quizá no fuimos a los sitios adecuados, quién sabe.

Normalmente aquí tomar un café cuesta el doble que en España. Hay excepciones, como el pequeño puesto de café al lado de la oficina que nos hace un barato… Pero por norma tomarte un café cuesta alrededor de los 3€. Al igual que el resto de países anglosajones, es bastante típico llevarse un take-away coffee en vaso de cartón.

No obstante sí que hay muy buenas cafeterías por el centro de Dublín para tomar un buen café… Sea Irish o no.

Irish Coffee

Buen rollito en la oficina

A principio de agosto escribí un post sobre los Pizza Friday, ese maravilloso primer viernes de mes cuando unas cuantas pizzas aparecen por la oficina a la hora de comer. No es el único día “especial” en la oficina…

Hace poco se celebró el Goal Jersey Day. Este día, además de pasar la hucha para recaudar fondos, se pedía ir vestido con una camiseta de deporte, fuera cual fuera el deporte y el equipo (yo fui con una de rugby). Se lleva bastante lo de los actos benéficos y lo de pasar la hucha, tanto en la oficina como en la calle.

Otra cosa que me llamó la atención es las despedidas de la gente que se va de la oficina. Escapadita el viernes al restaurante, todo el mundo firmando una tarjeta, dando pasta para un regalo, discursito de despedida y a veces juerga posterior tomando unas pintas en el pub. Buen rollito.

La semana que viene es Halloween. La oficina ya está decorada como se puede apreciar en la foto de abajo. La recepción está decorada con luces tipo navidad pero con calabazas… Y hay un concurso de disfraces! Yo ya tengo claro cuál será mi disfraz, no creo que gane el concurso pero seguro que nos echaremos unas risas.

Halloween en la oficina

Winter is coming

Llegó el otoño, se acerca el invierno a la Isla Esmeralda. De momento la temperatura sigue siendo agradable para ser octubre, aunque ya se nota que no hay tantas horas de luz como antes. Esto se notará aún más con el cambio al horario de invierno a final de este mes.

¿Cómo será un invierno irlandés? Por lo que yo sé: Frío, húmedo y sombrío. Dicho así suena un pelín deprimente, por lo que habrá que intentar animarse… Sí, darse una vuelta por el pub puede ser una buena opción para sobrellevar el invierno, al menos hasta que vuelva a casa por Navidad como decía el anuncio de turrón.

Ha llegado también la hora de comprobar la calidad de la edificación en este país. Tengo bastantes dudas, ya que en un par de días sueltos que hizo fresco en septiembre ya tuve que poner el radiador casi todo el día. Al llegar aquí pensaba que los edificios tendrían un aislamiento decente, pero en general no es así.

No me fío mucho de los gremios de la construcción por estas tierras así como de ciertas costumbres: Poner moqueta en todo el edificio, tener un grifo para el agua fría y otro para el agua caliente, no poner enchufes en los baños o no poner nunca persianas en las ventanas (que tampoco suelen ser muy buenas).

Sí que es cierto que en los edificios modernos algunas de estas “costumbres” las han ido desterrando, pero hay muchísimos edificios de estilo georgiano en Dublín que raramente se actualizan. Sea como sea, el invierno se acerca y conviene estar preparado.

Winter is coming

ZaraDublinGoza

Hace poco volví de mi primera semana de vacaciones desde que trabajo en Irlanda y se me ocurrió la quizá poco original idea de ir a Zaragoza. No era la primera vez que parte de mis vacaciones las pasaba en mi ciudad, aunque esta vez ha sido por gusto y no por falta de efectivo o necesidad (como una vez que tuve que acabar el proyecto fin de carrera).

Esta primera vuelta “a casa” ha sido rara. Al ir en septiembre y al haberme ido hace poco más de 3 meses tenía la sensación de haber vuelto de vacaciones… Y realmente estaba allá de vacaciones. Resolví la paradoja intentando pasar unos días a veces relajados y otras veces llenos de cosas que hacer y que ver.

El viaje también me ha servido, además de para desconectar un poco, para seguir comprobando las diferencias y similitudes entre la vida en Zaragoza y la vida en Dublín. Estoy pensando en combinar las cosas buenas de un sitio y de otro, y de paso añadir algo externo que básicamente sería mejor clima. No tengo queja del verano irlandés de este año ni de los días de vacaciones por Zaragoza, pero sé que no es lo habitual.

Una hipotética ciudad ZaraDublinGoza debería tener entre otras cosas los sueldos de Dublín, las viviendas (y precios) de Zaragoza, el aeropuerto, los tranvías y cercanías de Dublín, los buses de Zaragoza, un mix de pubs de Dublín hasta las 3 a.m. y salas de Zaragoza hasta las X a.m. y un clima… No sé, de Tenerife por ejemplo :D

Pero sigo creyendo que la ciudad ideal sólo se puede construir en el SimCity…

SimCity

Dublin fashion: ¡Vivan los 80’s!

Una de las cosas que me llamó la atención al llegar a Dublín es el vestuario de las mozas por aquí. Me llamaron la atención las que van a trabajar con un vestido y zapatillas deportivas y las que saliendo de fiesta calzan andamios. Pero sobre todo me llamó la atención que muchas de ellas vestían literalmente como en los años 80.

I love the 80s

En la oficina tengo a varios elementos ochenteros. Les echaría alguna foto para ponerlas de ejemplo, pero probablemente me llevaría algún collejón. Leggings con dibujos, camisetas anchas y horteras, calaveras, bailarinas de colores chillones… Muchos moños como peinado e incluso pelo cardado.

Leggings

Cuando fui a comprar ropa a un centro comercial, vi que las tiendas que conocía en España traen ropa completamente diferente aquí, incluso las de Inditex (Zara, Bershka, Pull & Bear…). Pero aquí la palma se la lleva el Penneys a.k.a. Primark, que viste a generaciones enteras de chonis y techno-chonis irlandesas como estos elementos de aquí

Technochonis

Yo no es que sea la persona indicada para dar consejos de vestir, pero las mozas por aquí no suelen tener mucha idea de combinar colores. Zapatos blancos con falda ombliguera verde y ua camiseta rosa estampada es algo que se puede uno encontrar fácilmente. Igual que collares, pulseras y pendientes dorados estilo gitanillo.

Collar

Por la noche el vestuario cambia un poco… O no. Uno se puede querer arrancarse los ojos (o alegrar la vista, cada cual tiene sus gustos) encontrar a elementos como estas 4 irlandesas típicas que acabo de encontrar en una foto robada vilmente de Facebook.

Dublinesas

Marca EXpaña

Bastante tiempo antes de emigrar me empecé a preocupar por filtrar bien las noticias que leo, oigo y veo. Con el tiempo pasé más del “veo” y “oigo” al “leo”, por la rapidez y mayor facilidad de contrastar la información a través de Internet. También porque la mayoría de las radios y televisiones generalistas en España dan pena.

Entre las tontadas que vi antes de venir para Dublín, estaba una llamada Marca España. Por lo que yo entiendo, es un intento de vender el país en conjunto para atraer capital y turistas. Como propósito no está mal, pero cualquiera con dos dedos de frente sabe que vender “España” como un producto fiable y de calidad es muy difícil. Venderlo como un producto homogéneo es poco menos que imposible.

En los últimos dos meses aquí se ha hablado de España en las noticias por tres asuntos: El tren accidentado en Angrois, la corrupción y el patético asunto de Gibraltar. También relacionaban la corrupción con el tema de Gibraltar, especulando (seguramente con razón) con que se trata de una cortina de humo para tapar todas las corruptelas.

Para mí, España es una falsa democracia con un gobierno inepto y una oposición deficiente donde gobiernan las oligarquías de siempre y la famosa troika. Los ricos son más ricos, la clase media se reduce y los pobres son más pobres. Así son las crisis económicas, y lo seguirán siendo si nada ni nadie ponemos remedio de una puñetera vez.

Sin embargo, veo difícil una solución sabiendo cómo es el español medio: Buena capacidad para trabajar pero poco motivado; creativo y emprendedor pero falto de medios y apoyo; generoso consigo mismo y con los suyos pero egoísta con los demás. Y prefiero no hablar de regionalismos, nacionalismos y caciquismos varios.

En este momento soy pesimista, no veo una “marca” que vender. Veo una sociedad derrotada, anestesiada y que se deja llevar por el puro egoísmo, que mientras no le falte el sustento no piensa mover un dedo. Veo a gente muy valiosa abandonando el país y muchos sin intención de volver. Me veo a mí mismo… Y en mí caso no sé si seré valioso o no, pero aquí estoy.

¿Volveré? De momento el mes que viene, de vacaciones. Para volver de forma definitiva no tengo fecha. Pero quiero que quede claro que no soy un anti-español. Soy un pro-personas, creo en la gente sin importarme su filiación política ni sentimiento nacionalista. Me da igual si se trata de un aragonés, un vasco, un catalán o un murciano de la misma manera que aquí trato con irlandeses, italianos, polacos o zimbabuenses.

El valor que tiene una persona no cambia según su lugar de nacimiento. Los españoles a título individual valemos mucho y se nos valora bien en el exterior, pero como sociedad dejamos bastante que desear.

Marca EXpaña